Mayo del 2010 fue un mes de mucha reflexión para mí.
Tenía una herida tan grande. Creo que ni a estas alturas puedo concebir cuán grande fue.
Lo vi reflejado en mi comportamiento por esa época. Saliendo mucho, pensando poco, fumando, bebiendo alcohol...
Yo, yo que defendí a muerte mi esencia de niña buena, de niña pura. Mi esencia basada en la defensa de mi espontánea naturalidad.
Sí, me comporté de tantas formas. Quise ocultar de tantas otras lo que sentía.
Mi corazón no estaba roto. Lo notaba a punto de desvanecerse de tantos dolores amortiguados y tantos golpes amordazados. Me dolía, me dolía mucho.
Fue mucho en lo que creí y se me desmintió de la peor manera.
Fue mucho a lo que aposté y se me dejó en la ruina.
Fue mucho lo que amé y recibí sólo cachetazos.
Una mañana me levanté y el agua que refrescó mi cara no sólo me despertó a vivir mi rutina diaria. Me despertó de tanto que estaba haciendo mal. Demasiado que tenía ganas de dar un punto final.
En ese momento no sentí que quería volver a ser la de antes, pero renovada.
Esa mañana quise descubrir quién podía llegar a ser respetando todos mis dolores y todas mis experiencias.
Apenas pude publiqué ESTO y me desaparecí por el tiempo que necesitaba para redescubrirme.
Si pensaba darle una nueva oportunidad a alguien.
Primero necesitaba una oportunidad yo.
=)
Continuará...
Nota: a los que tengan tiempo y ganas, pueden pasear un poco por las publicaciones de esa época y van a entender un chiquitín mejor todo.
Tenía una herida tan grande. Creo que ni a estas alturas puedo concebir cuán grande fue.
Lo vi reflejado en mi comportamiento por esa época. Saliendo mucho, pensando poco, fumando, bebiendo alcohol...
Yo, yo que defendí a muerte mi esencia de niña buena, de niña pura. Mi esencia basada en la defensa de mi espontánea naturalidad.
Sí, me comporté de tantas formas. Quise ocultar de tantas otras lo que sentía.
Mi corazón no estaba roto. Lo notaba a punto de desvanecerse de tantos dolores amortiguados y tantos golpes amordazados. Me dolía, me dolía mucho.
Fue mucho en lo que creí y se me desmintió de la peor manera.
Fue mucho a lo que aposté y se me dejó en la ruina.
Fue mucho lo que amé y recibí sólo cachetazos.
Una mañana me levanté y el agua que refrescó mi cara no sólo me despertó a vivir mi rutina diaria. Me despertó de tanto que estaba haciendo mal. Demasiado que tenía ganas de dar un punto final.
En ese momento no sentí que quería volver a ser la de antes, pero renovada.
Esa mañana quise descubrir quién podía llegar a ser respetando todos mis dolores y todas mis experiencias.
Apenas pude publiqué ESTO y me desaparecí por el tiempo que necesitaba para redescubrirme.
Si pensaba darle una nueva oportunidad a alguien.
Primero necesitaba una oportunidad yo.
=)
Continuará...
5 comentarios:
Yo sufrí esas cosas este año, en julio. Un desastre, salir, estar con todos, alcoholizarme hasta la coronilla. Pero recapacité un poco y bueno, acá estoy, no voy a hacerme mal por un nabo.
Yo no tengo que leer eso, porque ya lo leí en ese momento :D. pero va a estar bueno tener más contexto que antes :D.
Besos
LUZ Sí, a veces no te das cuenta de que el dolor es peor de lo que imaginás.
Suerte
DAVE: Jajaja, seguro. Hasta yo me prendí leyendo esas publicaciones. Es raro cómo se siente ahora y tan lejano que parece.
M u a.
=)
"Saliendo mucho, pensando poco"
Uff así estuve últimamente. Apesta. Necesito volver. Yo no era así jajajaja.
SOFIE: ¿así cómo?
Publicar un comentario en la entrada